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Damiano Tommasi, presidente del sindicato italiano de futbolistas (AIC), desde 2011, se une al Comité Ejecutivo de FIFPro en diciembre con otros nuevos miembros Geremi, Francis Awaritefe y Lucien Valloni. FIFPro ha hablado con el antiguo internacional italiano y jugador del AS Roma acerca de su trabajo en su país y sobre su nuevo cargo.

 

FIFPro: ¿Cuáles de las ideas que se han implementado en Italia quisieras compartir con otros sindicatos de futbolistas?

Siempre les digo a los jugadores de la selección nacional italiana: queráis o no, representáis a todos los futbolistas de este país, incluyendo a los jugadores de las ligas inferiores, con todos sus problemas. Los jugadores de la selección nacional Leonardo Bonucci (arriba a la izquierda, recibiendo el premio AIC jugador del año de Tommasi en febrero), Giorgio Chiellini y Riccardo Montolivo integran nuestro comité ejecutivo. Desde el año pasado, hemos comenzado a mantener las reuniones de nuestro comité ejecutivo en Coverciano (en la periferia de Florencia), donde la selección nacional se reúne en preparación para los partidos amistosos o clasificatorios.

Lo cierto es que estos jugadores de élite desean saber lo que está ocurriendo en las ligas inferiores. No es que no sepan o no se interesen por lo que ocurre en las ligas inferiores; simplemente, los periodistas no les preguntan sobre esas cuestiones.

Espero que más jugadores de élite participen en otros sindicatos de futbolistas. Es difícil, porque trabajar para un sindicato es embarcarte en problemas, y los jugadores de la selección nacional –yo incluido- tienen ofertas de trabajo nada problemáticas: como comentaristas en televisión, o entre el personal de entrenamiento de un equipo.

 

FIFPro: Un 32% de los futbolistas que juegan en Italia han recibido amenazas de los aficionados; es el tercer porcentaje más elevado entre los 53 países que participaron en la encuesta a los futbolistas realizada por FIFPro en 2016. ¿Puedes explicar los motivos para ello?

En Italia se ha vuelto normal que cuando se pierde un partido, los aficionados te esperen para criticarte y actuar violentamente. No es fácil cambiar esa mentalidad. Algunos aficionados consideran a los jugadores como sus empleados.

El Gobierno ha accedido a nuestra petición de establecer una comisión para examinar la violencia contra los jugadores y ha acordado también que, a partir de esta temporada, los clubes puedan expulsar de los estadios a los aficionados y suspenderles la condición de socio. Hasta ahora no podían hacerlo porque la legislación italiana no lo permitía. Tenemos que decidir qué tipo de aficionados deseamos en nuestros estadios.

Los aficionados necesitan y desean que los futbolistas compartan su trayectoria con ellos, pero un día los jugadores están en un club, y al día siguiente en otro. Únicamente hay unos pocos jugadores, como Francesco Totti y Paolo Maldini, que permanecen durante toda su carrera en el mismo club y pueden ser verdaderamente seguidores del club para el que juegan.

FIFPro: El arreglo de partidos es un problema también en Italia.

La violencia en el fútbol italiano no es algo nuevo, pero el arreglo de partidos es un problema que emergió durante mi presidencia en el AIC, en el año 2011. Es un riesgo para todas las categorías del fútbol, desde el nivel aficionado hasta la selección nacional.

Las ligas menores, donde los partidos no son televisados, son objeto de especial atractivo para la mafia y su actividad de blanqueo de dinero. La Comisión antimafia del Gobierno desea poner fin a las apuestas sobre este tipo de partidos.

FIFPro: ¿Cuál es tu opinión sobre el mercado de transferencias?

Las cuantías por transferencia se reparten entre las principales divisiones, y no llegan a las ligas menores (*). Aún más, tan solo el 10% de los derechos televisivos en Italia llega a los clubes no pertenecientes a la Serie A, y ese es uno de los temas que el Gobierno italiano va a examinar.

Después, está el tema de comerciar con una persona. Poner valor a una persona no es algo normal, y tener a los futbolistas como activos en el balance de un club no es normal. Debería haber normas claras sobre cómo un jugador puede pasar de un club a otro, antes de que se inicie su contrato. Hoy en día, un club puede decidir si un jugador se marcha o no.

(*) En Italia, durante el último periodo de transferencias, los 80 equipos de segunda y tercera categoría recibieron en conjunto unas diez veces menos ingresos por transferencias que los 20 clubes de primera categoría, según los datos de transfermarkt.com.

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Nuevos miembros del consejo Tommasi y Geremi en la sede de la FIFPro la semana pasada