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FIFPro muestra su satisfacción por la importante victoria en el ámbito jurídico reconocida al futbolista uruguayo Sebastián Ariosa. El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAD) ha concluido que el equipo paraguayo Club Olimpia incumplió casi todas sus obligaciones hacia Ariosa, e intentó de manera patente explotar la imposibilidad del jugador a trabajar tras habérsele diagnosticado un cáncer.

Tal es la importancia de este caso, que el TAD ha admitido un ‘daño moral’ para Ariosa, lo cual es sumamente inusual. Ello se deriva del execrable comportamiento del Club Olimpia de suspender al jugador en un momento en que estaba sufriendo enormemente, luchando por su vida y recibiendo los efectos de la quimioterapia.

“Esto sienta un precedente ante una diversidad de cuestiones trascendentes, como la ilegalidad de la suspensión de un contrato por motivos de enfermedad, y la posibilidad de que se reconozca un daño moral. Consideramos que este es un gran resultado,” ha afirmado la asesora jurídica de FIFPro, Alexandra Gómez.

El TAD ha ordenado al Club Olimpia a:

• Pagar a Ariosa sus salarios debidos, incluyendo los intereses devengados.
• Pagar a Ariosa un decimotercer mes/aguinaldo (por cada año devengado durante el término de su contrato).
• Pagar a Ariosa el valor residual de su contrato (el tiempo restante de su contrato original, aunque hubiera rescindido su contrato con ‘causa justificada’).
• Pagar a Ariosa primas relativas a la participación del club en la Copa Libertadores.
• Pagar a Ariosa daño moral.
• Indemnizar a Ariosa por la falta de ‘ética deportiva’ del club.

POR QUÉ ESTE VEREDICTO ES ESPECIAL

Hay cuatro partes del laudo que FIFPro destaca: (1) la suspensión de un contrato por motivos de enfermedad es ilegal; (2) se ha creado un precedente al admitir un daño moral; (3) el Club Olimpia ha recibido una sanción extra por actuar de mala fe; (4) el modo en que se ha aplicado la ‘especificidad del deporte’, pues en esta decisión se ordena al Club Olimpia a indemnizar a Ariosa debido a la falta de ‘ética deportiva’ del club. La Cámara de Resolución de Disputas de la FIFA rechazó reclamaciones similares en 2014, incluyendo las relativas al pago del decimotercer mes.

El TAD decidió conceder a Ariosa el salario del decimotercer mes por la totalidad de su contrato de trabajo, de cinco años de duración, aunque ello no se hubiera acordado formalmente en el mismo: el Tribunal hizo referencia a la normativa paraguaya, que indica la obligatoriedad de un decimotercer mes.

Gómez está de acuerdo con el Panel del TAD, y añade: “Otro aspecto interesante es que aunque el RETJ (Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores) de la FIFA no reglamenta esta cuestión del decimotercer mes, el TAD aplicó el Derecho laboral de carácter obligatorio a nivel nacional en Paraguay. Esto confirma el hecho de que un futbolista profesional es un trabajador y que, por lo tanto, deben reconocérsele todos sus derechos laborales.”

Al reconocer un ‘daño moral’ a Ariosa por la sorprendente decisión del Club Olimpia de suspenderle mientras combatía un cáncer, el TAD ha manifestado: “Este fue un acto de mala fe, encaminado a perjudicar al jugador.”
Gómez ha manifestado: “El daño moral exige la presentación de pruebas, las cuales son sumamente difíciles de conseguir. Presentar pruebas materiales de un perjuicio inmaterial es pedir prácticamente lo imposible. El TAD ha manifestado que el club no fue responsable por la condición del jugador, pero sí lo fue por su propia respuesta ante esa situación.”

“El TAD ha manifestado que, al firmar un contrato con un jugador, el club debe proporcionarle asistencia para enfrentar una eventualidad humana mediante el pago de un salario y seguro. A todas luces, el Olimpia incurrió en incumplimiento de contrato: su respuesta fue dejar de pagar y suspender a Ariosa, además de exigir al jugador que volviera a entrenar durante el curso de su tratamiento.”

“Este comportamiento corresponde con los dos requisitos que el Tribunal ha tenido en cuenta a la hora de reconocer un daño moral: Es excepcional y grave."

DESARROLLO DE LOS HECHOS

Ariosa se incorporó al Olimpia en el año 2011, y su contrato debía expirar el 31 de diciembre de 2015. El club paraguayo incumplió de manera regular los términos de dicho contrato. Entre los meses de octubre de 2012 y noviembre de 2013, Ariosa no recibió su salario durante diez meses. El Olimpia ni siquiera cumplió un acuerdo revisado de pago, firmado por el jugador y el club, en junio de 2013, en un intento por zanjar la cuestión.

En mayo de 2013 se le diagnosticó un cáncer a Ariosa. El Club Olimpia afirmó que pagaría el tratamiento médico al que Ariosa debía someterse en Uruguay; sin embargo, el club no cumplió ese acuerdo. El Club Olimpia suspendió el contrato de Ariosa en diciembre de 2013, hasta que estuviera en forma para reincorporarse al club. Eso significaba que el jugador no recibiría dinero alguno durante su tratamiento y recuperación, pues el Club Olimpia no le había inscrito en el Instituto de Previsión Social (IPS), condición obligatoria para que un empleado pueda recibir subsidio por enfermedad en Paraguay.

En enero de 2014, Ariosa rescindió su contrato debido al incumplimiento por parte del club. Ignorando ese hecho, el Club Olimpia respondió cínicamente, convocando a Ariosa a reincorporarse al entrenamiento de manera inmediata, a pesar de que estaba recibiendo tratamiento de quimioterapia por su cáncer.

Ariosa presentó su caso ante la Cámara de Resolución de Disputas de la FIFA (CRD), que alcanzó su decisión en agosto de 2014. A continuación, tanto el jugador como el club llevaron el caso al TAD, que alcanzó su decisión el pasado 29 de julio.

 

Haga clic aquí para acceder al análisis completo del fallo del TAD sobre el caso Sebastián Ariosa

 

*Sebastián Ariosa se ha recuperado totalmente de su enfermedad. El defensa de 30 años juega ahora para el Defensor Sporting, club de primera división de Uruguay.