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‘Puedes escribir lo que estoy diciendo: habrá más muertes; esta no ha sido la última’. Esta frase apocalíptica ha sido pronunciada por Felipe Augusto Leite, presidente de Safern, sindicato de futbolistas profesionales de Rio Grande do Norte (Brasil).

 

La indignación de Felipe Augusto se desató tras la tragedia ocurrida el miércoles 9 de enero. Neto Maranhão sufrió una parada cardiorrespiratoria durante el entrenamiento y, sin recibir atención médica adecuada e inmediata, llegó al hospital cuando su corazón ya había dejado de latir. El centrocampista del Potiguar de Mossoró (club de la liga de fútbol del estado de Rio Grande do Norte) había cumplido 29 años justo el día antes de su muerte…

 

Según el entrenador suplente, Edinho Cardoso, Neto Maranhão estuvo entrenando con normalidad el miércoles por la mañana. Repentinamente, el centrocampista perdió el conocimiento durante un descanso entre la primera y la segunda sesión de entrenamiento, y fue atendido por sus compañeros. Sin la presencia de personal médico en las instalaciones de entrenamiento, el preparador físico y el masajista trataron de reanimarle mediante la respiración boca a boca y el masaje cardiaco, pero fue en vano.

 

Ante la angustiosa situación, sus compañeros le llevaron en brazos hasta un automóvil cercano y le condujeron hasta el Hospital Regional Tarsicio Maya, a una distancia de tres minutos.

 

Desafortunadamente, Neto Maranhão fue declarado muerto a su llegada, como afirmó el doctor Helio Jales, del propio hospital. Comentó además que si el jugador hubiera recibido atención médica más rápida y con el equipo médico adecuado, las posibilidades de que hubiera sobrevivido hubieran sido mucho mayores.

 

Nacido en São Domingos-MA, Neto Maranhão era un futbolista experimentado. Anteriormente había jugado para clubes como el Santa Cruz-PE, el Corintians de Caicó, el Campinense-PB, el Salgueiro-PE, el América Mineiro y el Treze de Campina Grande-PB.

 

El presidente del sindicato muestra su indignación
Indignado por lo ocurrido a Neto Maranhão y por el modo en que considera que la Federación de Rio Grande (FNF) dirige el fútbol local, el presidente del sindicato, Felipe Augusto Leite, ha dicho que prevé más nubes oscuras cerniéndose sobre los campos de fútbol de Potiguar. ‘Me siento furioso ante este hecho; indignado. Pero, ¿saben quién es el mayor culpable? Hay varios, pero la Federación tiene la mayor carga de culpa.’

 

 widthPara Felipe Augusto, la muerte de Neto Maranhão reaviva las quejas que el sindicato ha presentado en los últimos años, pero que hasta el momento han sido desatendidas. ‘Pedimos siempre a los clubes que registren al jugador y que firmen el libro de registro de trabajadores, y que además ofrezcan condiciones dignas de trabajo, que paguen los salarios a tiempo, etc. Pero nadie hace caso. La federación huye de todo esto, manifestando que no es su responsabilidad, y los clubes no se preocupan. El resultado: han matado al chico’, espeta.

 

En 2012, Safern exigió una actitud más enérgica por parte del Departamento Público de Trabajo, para garantizar que se cumplieran las obligaciones sociales de los clubes. El resultado fue la elaboración del borrador de los Términos de Ajuste de Conducta (TAC) ‘que cubrían nada menos que la profesionalización del fútbol en el estado’.

 

En consecuencia, todos los clubes estaban preparados para tomar las medidas laborales necesarias, incluyendo el seguimiento médico de sus atletas.

 

No hay personal médico que trabaje diariamente en prácticamente ningún club del estado - incluyendo al Potiguar de Mossoró. Según Felipe Augusto, la situación es de amateurismo, una realidad distinta a la de los grandes clubes de la capital. ‘La excepción es el ABC y también el América, pero incluso en esos clubes no hay médico durante todos los días de entrenamiento’, alerta.

 

Felipe Augusto ha manifestado que, una vez más, solicitará al Departamento Público de Trabajo que los clubes de Potiguar cumplan con la ley, y exigirá a la FNF que demuestre ‘moralidad’ y organice una campaña para garantizar que todos sus miembros cumplan con la ley y proporcionen un entorno de trabajo seguro a todos los profesionales. ‘Sé que la Federación no tiene este tipo de obligación, pero es un deber moral hacer algo al respecto. No se puede estar metiendo la cabeza bajo la arena.’

 

 

Exámenes físicos
Tras haber sido contactado por Novo Jornal la semana pasada, el director del Potiguar Mossoró, José Neto, informó de que el club estuvo realizando exámenes médicos a sus futbolistas unos días antes del comienzo de la Competición Potiguar 2013. El último examen iba a realizarse el viernes pasado. El entrenador admite que es un error pero, aparte de no reunir las condiciones idóneas para realizar exámenes médicos en el momento adecuado, ‘los demás equipos tampoco las reúnen’.

 

‘Lo correcto es llevar a cabo los exámenes médicos cuando llega el jugador, pero nadie lo hace’. No estamos en un equipo que tenga las condiciones para hacerlo, y desafortunadamente tenemos que trabajar así’, confesó.

 

El Potiguar no es el único, como advierten el presidente del sindicato, Felipe Augusto, y el director del equipo. Este año, el Palmeira de Goianinha y el Corintians de Caicó - anterior club de Maranhão Neto - tampoco han realizado exámenes médicos a sus futbolistas.