Vea lo que sucede en Facebook Twitter YouTube Flickr

FIFPro-Worlds-players-union-mobile-logo

Las negociaciones que impulsa FIFPro, el sindicato mundial de futbolistas, para reformar el sistema de transferencias, se detuvieron la semana pasada ante el primer gran obstáculo, después de que representantes de las ligas y de los clubes rechazaran acordar propuestas clave para proteger a los jugadores que no reciben su salario a tiempo o cuyos contratos se han rescindido sin causa justificada.

Las negociaciones, mantenidas en la FIFA, se han pospuesto de manera indefinida. Con las negociaciones en punto muerto, FIFPro ha convocado una reunión extraordinaria de su División Europa para abordar esta grave cuestión. Los sindicatos de jugadores de 29 países europeos se reunirán mañana y el jueves (28-29 de enero) en el Hotel Hilton de Atenas (Grecia).

El Secretario General de FIFPro, Theo van Seggelen, ha reiterado que el principal problema del fútbol profesional de hoy en día es que los clubes no respetan las obligaciones contractuales contraídas con sus futbolistas.

"Cada año, cerca de 4.000 futbolistas presentan sus casos ante la FIFA, ya sea porque su club no les ha pagado o porque ha rescindido el contrato sin causa justificada. Debido al volumen de casos, los futbolistas deben esperar varios años para una audiencia que, en más del 90% de los asuntos tratados, se resuelve a su favor.

Dada la naturaleza breve y precaria de la carrera de un futbolista, estos aplazamientos no pueden tolerarse. Ahora, los clubes explotan los retrasos mediante tácticas como la elevada arbitrariedad y las demandas intimidatorias para asegurarse evitar el pago de las indemnizaciones o reducirlas al máximo.

Los casos que se acumulan ante la FIFA ni siquiera tienen en cuenta el alcance del problema a nivel nacional, pues la FIFA tan solo es competente para oír de casos entre futbolistas y clubes de diferente nacionalidad.

Deben introducirse de manera urgente medidas básicas que den a los jugadores estabilidad en sus relaciones contractuales con los clubes, e impedir que se mantenga la generalizada falta de respeto por los derechos contractuales de los futbolistas."

A pesar de que las negociaciones se iniciaron en marzo de 2014, la Asociación de Clubes Europeos (ECA) y las Ligas Europeas de Fútbol Profesional (EPFL) no aceptaron cuatro propuestas clave de FIFPro destinadas a garantizar la estabilidad contractual en el fútbol profesional:

  • Que un jugador que esté sin recibir su sueldo durante más de 30 días pueda tener la opción de rescindir su contrato si ha dado a su club aviso con al menos 10 días de antelación para que pague lo que le debe.
  • Que si un club rescinde el contrato de un jugador sin causa justificada o lo hace el jugador por impago, este último tenga derecho a una compensación económica, por la que el club pague el restante del contrato.
  • Que tal jugador sea capaz de hallar trabajo sin restricción, incluyendo fuera de cualquier periodo de transferencias.
  • Las reformas son de aplicación tanto a nivel nacional como internacional.

"Estas reformas harían del contrato de un futbolista profesional una vía de doble sentido," ha afirmado Van Seggelen.

"La situación puede contrastarse con los derechos que tiene un club cuando un jugador incumple un contrato, que por lo general le hace responsable de tener que pagar su propio valor de transferencia y quedar sujeto a una sanción obligatoria. Por supuesto, el valor de las transferencias se ha sumido en una espiral ascendente que está fuera de control, y puede verse que la responsabilidad de los jugadores asciende a millones de dólares, situación que ningún otro trabajador tendría que soportar."

"Para ser justos, el sistema debe dar a los clubes y a los futbolistas derechos y responsabilidades recíprocos, y seguir la legislación laboral aplicable."

La desavenencia sobre este punto fundamental siembra la duda sobre las negociaciones acerca del futuro del sistema de transferencias.

"FIFPro ha mostrado siempre su disposición para negociar reformas al sistema de transferencias que lo mejorasen para todas las partes interesadas del fútbol," ha afirmado Van Seggelen.

"El sistema de transferencias es insatisfactorio para el fútbol y sus jugadores, y destaca la necesidad de emprender mayores reformas."

"FIFPro muestra cada vez mayor preocupación por la brecha existente entre ricos y pobres en la industria del fútbol, y por el modo en que este deporte continúa afrontando problemas económicos, a pesar de registrar ingresos récord."

"Sin embargo, el mayor debate tan solo puede producirse si partes interesadas clave, como ECA y EPFL, dan su apoyo a medidas básicas que garanticen que el contrato de un jugador del fútbol profesional sea estable y seguro," concluye Van Seggelen.