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El Presidente de FIFPro División Europa, Bobby Barnes, afirma que los árbitros del partido de la UEFA no han aplicado su propio protocolo tras los insultos racistas que recibió el jugador del Manchester City, Yaya Touré, durante el enfrentamiento contra el CSKA de Moscú, en un partido de la Liga de Campeones.

 

Barnes, que además es Director General Adjunto del Sindicato inglés de futbolistas profesionales (PFA), se ha hecho eco del parecer del centrocampista internacional de Costa de Marfil, Touré, en el congreso de FIFPro celebrado el jueves pasado (en Liubliana), instando a la UEFA a que emita un mensaje contundente contra este comportamiento.

 

‘El jugador está muy preocupado, al igual que lo están los demás jugadores, no solo los jugadores de color, sino todos los pertenecientes al club.’

 

‘Ciertamente, hubiera esperado que se actuara en la misma línea inflexible que la UEFA ha manifestado que pretende emplear en estas circunstancias, y que en este caso hubiera aplicado una sanción considerable. Es importante que emitamos ese mensaje ahora.’

 

‘Estamos muy decepcionados por el hecho de que un protocolo claro que ya se había acordado y que está diseñado para abordar estas situaciones, no se haya hecho efectivo.’

 

Touré, que capitaneó al Manchester City en Moscú, afirmó que había informado al árbitro Ovidiu Hategan de los insultos racistas que proferían los seguidores desde las gradas. Barnes ha confirmado todos estos hechos a FIFPro, tras haber deliberado el jueves pasado con la dirección del Manchester City.

 

‘El jugador, tras notificar la situación al árbitro, como se le solicitó, esperaba que este hablara con el oficial encargado de seguridad, y el protocolo acordado por la UEFA es que este último debía dirigirse al público presente en el estadio, advirtiendo a los seguidores de que si mantenían su actitud (profiriendo cantos de mono) se detendría el partido.’

 

‘Obviamente, es difícil actuar en una situación de presión, pues los árbitros tienen muchas cosas en las que pensar, pero hay diversos árbitros en cada partido, aparte del hecho de que en los partidos de la Liga de Campeones hay árbitros adicionales detrás de las porterías.’

 

Recientemente, la UEFA ha anunciado que en los incidentes de insultos racistas por parte de los espectadores, las sanciones incluyen la imposibilidad de acceder temporalmente al estadio para la primera ofensa, y de acceso definitivo para quienes reincidan, así como multas de 50.000 euros.

 

Barnes ha añadido: ‘Es absolutamente ridículo que hoy en día los seguidores de cualquier club de fútbol piensen que es aceptable hacer algo así.’

 

‘Vamos a buscar el modo de aplicar sanciones más severas, para que los seguidores que piensan que pueden venir a los partidos de fútbol y comportarse de ese modo, no solo en Rusia sino en cualquier parte del mundo, no tengan ninguna duda de que se les impondrán sanciones rigurosas.’