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FIFPro recalca la decisión adoptada por las autoridades del fútbol malasio para imponer sanciones "más proporcionales" a los jugadores que participan en el escándalo del arreglo de partidos, reconociendo que estos jugadores habrían sido "víctimas de las circunstancias".

El miércoles, la Federación Malasia de Fútbol (FAM) confirmó que 17 futbolistas de la Federación de Kuala Lumpur habían recibido una multa de 5.000 ringgit malasios (unos 1.500 dólares) por arreglo de partidos, mientras que otros cinco jugadores y tres oficiales del equipo de Kuala Lumpur fueron sancionados de forma permanente y multados en diciembre.

En la publicación periódica del país the Star, el presidente de la Comisión Disciplinaria de la Federación Malasia, Taufek Abdul Razak, explicó que los mencionados 17 jugadores habían recibido una sanción menos grave porque habían sido "víctimas de las circunstancias".

"Nuestras investigaciones han revelado que los jugadores no tuvieron otra opción... fueron amenazados físicamente por los corredores de apuestas", manifestó Taufek.

Añadió: "Los futbolistas se han declarado culpables y han solicitado el indulto. Por lo tanto, decidimos imponerles una multa, porque amañaron los partidos bajo coacción. Los futbolistas deseaban denunciar el hecho ante las autoridades, pero temían por su seguridad. De hecho, algunos de los futbolistas fueron agredidos por no acatar las órdenes de los corredores de apuestas."

Para FIFPro, los comentarios del presidente Taufek Abdul Razak y la decisión por parte de la Comisión Disciplinaria de la Federación Malasia son un paso en la dirección correcta, pues están más en línea con la opinión de FIFPro sobre el papel de los futbolistas implicados en el arreglo de partidos.

FIFPro –representante a nivel mundial de todos los futbolistas profesionales– recalca que el arreglo de partidos raramente lo inician los jugadores, sino que suelen ser víctimas que sufren una enorme presión por parte de los delincuentes o por directivos sin escrúpulos, que les obligan a amañar los partidos.

La investigación realizada, entre otras entidades, por Europol y por el periodista de investigación Declan Hill, apoya la opinión de FIFPro en el sentido de que el arreglo de partidos es producto de la delincuencia organizada.

FIFPro insta al resto de autoridades futbolísticas a tener en cuenta la decisión de la Federación Malasia de Fútbol, pues tiene en consideración la realidad de las circunstancias específicas, frente a las medidas draconianas e ineficaces de tales políticas de tolerancia cero. Estas llamados prohibiciones absolutas no logran abordar las cuestiones centrales. Además, es un hecho que la tolerancia cero no es la solución al arreglo de partidos.