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Imagine que Cristiano Ronaldo y Gareth Bale tuvieran que apresurarse para disputar el partido clasificatorio para la Liga de Campeones con el Real Madrid, tan solo 48 horas después de haber jugado en la semifinal de la Eurocopa 2016 entre Portugal y Gales.

Los futbolistas de Eslovaquia tuvieron que cumplir compromisos similares la semana pasada, tras disputar el partido número 16 y último contra Alemania, lo que plantea la cuestión del atiborrado calendario de partidos en Europa.

Kornel Salata, un defensa de 31 años (en la fotografía, con el número 19) se incorporó como sustituto contra Alemania y, dos días después, jugó noventa minutos para el Slovan de Bratislava, en la primera ronda preliminar de la Liga europea de la UEFA. El portero suplente de Eslovaquia, Jan Mucha, también se apresuró a jugar contra el Partizani, en Albania.

Salata es uno de los 13 futbolistas de la Eurocopa 2016 con los equipos de Eslovaquia, Hungría, Polonia e Islandia que jugaron la semana pasada, justo cuando sus clubes comenzaban los partidos de clasificación para la Liga de Campeones o la Liga Europea. La mayoría de los clubes ha tenido que arreglárselas sin sus futbolistas estrella.

Salata, que estuvo de acuerdo en jugar en el partido tras negociar desde Francia con el club, obtendrá únicamente unos días de vacaciones antes de que comience la temporada nacional, según su representante, Roman Vojtek.

“Tiene un contrato y tiene que respetarlo,” manifestó Vojtek.

“El problema no es con el club, sino con la organización,” ha añadido Votek. Todas estas competiciones las organiza la UEFA. “Eslovaquia es un pequeño país y nuestros clubes no gozan de las mejores condiciones.”

El jugador de la selección nacional húngara, Tamas Priskin, no jugó en el partido del Slovan. Cuatro de sus compatriotas tampoco aparecieron por su club: Roland Juhasz y Adam Lang (ambos del Videoton), Barnabas Bese (MTK) y Mihaly Korhut (Debrecen). Los clubes suecos AIK e IFK Göteborg se las arreglaron sin los internacionales islandeses Haukur Hauksson y Hjörtur Hermansson. Los clubes polacos Cracovia y Zaglebie Lubin tuvieron que pasar sin Bartosz Kapustka y Filip Starzynski.

“Es frustrante, porque estos clubes y sus futbolistas han trabajado muy duro durante una temporada entera para ganar un puesto en la fase de clasificación de la Liga de Campeones o de la Liga Europea,” afirma Tijs Tummers, Director del Comité Técnico de FIFPro. “Existe un fallo evidente en el calendario internacional de partidos, que impide a algunos clubes poder alinear a sus mejores jugadores, y por lo tanto reduce sus posibilidades de pasar a las siguientes rondas.”

La investigación científica ha mostrado que se necesita un periodo de descanso de tres días entre partidos para que los futbolistas puedan recuperarse de un partido y se reduzca el riesgo de sufrir lesiones. Los futbolistas deberían tener “de 3 a 4 semanas” libres tras el final de cada temporada, según afirma el Médico Jefe de FIFPro, Vincent Gouttebarge.

“Debería concederse a los jugadores un periodo óptimo de descanso, con el cese parcial o total de entrenamiento, durante 3 o 4 semanas, para permitirles recuperarse física y mentalmente antes del inicio de la nueva temporada,” ha afirmado Gouttebarge. “La pregunta es si estos futbolistas, como Kornel Salata, tendrán esa oportunidad.”

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