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FIFPro ve con desaprobación la elección que ha tenido lugar hoy en la FIFA, y que deja al nuevo Presidente, Gianni Infantino, con independencia de cuáles sean sus méritos o fracasos, afianzado en una cultura y estructura de gobernanza abierta a prácticas corruptas.

A pesar del paquete de reformas que la FIFA ha aprobado hoy, FIFPro teme que el problema radica en dejar un mayor poder en manos de las 209 federaciones miembro que la integran.

Estas organizaciones miembro de la FIFA no son representativas del deporte y, a pesar de ello, ejercen una enorme influencia en cuestiones que afectan a partes interesadas clave como son los futbolistas, los aficionados, los clubes y las ligas. Las reformas recién adoptadas no han conseguido abordar la cuestión fundamental de que las autoridades futbolísticas rindan cuenta de su gestión ante los partícipes más importantes de este deporte.

El sistema de gobernanza de la FIFA se ha basado en favorecer el trueque e incentivos financieros, por no mencionar la obstrucción de la supervisión externa por parte de los gobiernos y de las partes interesadas clave de este deporte. Los futbolistas, al igual que los clubes, las ligas y los aficionados, fueron ignorados en la última reforma, y la revisión de la gobernanza que tiene lugar hoy no bastará para abordar las deficiencias de gobernanza inherentes a la FIFA.

FIFPro muestra especial preocupación por los 65.000 futbolistas profesionales de ambos sexos a quienes representa, pues como resultado de la estructura de monopolio de la FIFA sus derechos suelen ser abiertamente ignorados e incluso quebrantados.

Theo van Seggelen, Secretario General de FIFPro, ha manifestado: “La estructura existente continúa sin permitir que las autoridades futbolísticas rindan cuenta de su gestión ante algunas de las partes interesadas más importantes de este deporte.”

“Una verdadera reforma garantizaría que los futbolistas, los clubes y las ligas participaran de manera justa y proporcionada en la gestión de este deporte, para crear decisiones vinculantes en todas las cuestiones que les incumben."

El Presidente de FIFPro, Philippe Piat, ha añadido: “Las reformas atrincheran y recompensan a las 209 federaciones miembro y a seis confederaciones, a pesar de su complicidad en la corrupción y en los escándalos que continúan afligiendo al fútbol."

"Partes interesadas clave – incluyendo los futbolistas, los aficionados, las ligas y los clubes – continúan siendo dejadas de lado, lo que impide que la FIFA rinda cuentas de su gestión."

“Necesitamos de manera urgente que se lleven a cabo supervisiones y presentación de balances, una FIFA moderna e integradora, y no una continuación del monopolio de la FIFA en el poder. Se necesita de forma acuciante una nueva y más extensa oleada de reforma.”