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Las futbolistas colombianas se han expresado claramente sobre lo que afirman es un trato inferior de la selección nacional femenina por parte de su Federación nacional del fútbol.

Melissa Ortiz e Isabella Echeverri han manifestado que la Federación colombiana --que en la actualidad no cuenta con entrenador para la selección nacional femenina-- ha dejado de pagar los vuelos internacionales a las jugadoras y les ha retirado las dietas diarias.

A continuación, FIFPro explica los antecedentes de las críticas.

¿Cuál es el estatus de la selección nacional femenina de Colombia?

Se trata del equipo femenino de mayor calificación en Sudamérica, después de Brasil, y está entre las primeras treinta selecciones nacionales del mundo, según la FIFA.

¿Qué es lo que ha motivado estas reclamaciones?

Ortiz y Echeverri han formado parte de la selección nacional colombiana durante ocho y cinco años, respectivamente. Ambas mujeres realizaron estudios superiores en Estados Unidos, donde todavía residen. Se inquietaron cuando la Federación colombiana de fútbol decidió retirar los 20 dólares diarios como compensación para cada jugadora y dejó de pagar los vuelos con destino a Colombia a las integrantes del equipo que viven en el extranjero.

A esto siguió lo que califican como años de trato inferior al estándar. Una semana antes de la Copa Mundial de 2015, cuando Ortiz se lesionó el tendón de Aquiles en un campo preparatorio y requirió cirugía, comprobó que no tenía cobertura del plan de seguro médico de la Federación. En cuanto llegó al hotel del equipo, un representante de la Federación le solicitó que devolviera 700 dólares en concepto de gastos por el campo de entrenamiento. Cuando iba a recibir un billete de avión en clase turista para un vuelo de seis horas de regreso a casa, tuvo que persuadir a los representantes para que le concedieran un billete para viajar con más espacio para su pierna lesionada.

¿Ortiz y Echeverri son las únicas jugadoras que se han quejado?

Otras jugadoras de la selección nacional colombiana se han unido a las críticas. Tatiana Ariza, centrocampista, ha revelado que la Federación suele estar años sin invertir recursos en el fútbol femenino en los periodos que transcurren entre los principales torneos: no organizó un campo de entrenamiento para la selección nacional durante más de 700 días tras los Juegos Olímpicos de Londres 2012, ni durante más de 400 días tras los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, en 2016. La guardameta Catalina Rubiano afirma que tuvo que costearse su billete de avión desde Estados Unidos a un campo de la selección nacional en Cali (Colombia), en 2017.

¿Tales reclamaciones son inusuales en Colombia?

Sí. Las jugadoras afirman que las integrantes de la selección nacional femenina de Colombia han sido amenazadas con retirarlas del equipo para la Copa Mundial o los Juegos Olímpicos si presentan reclamación por sus condiciones. Después de que una jugadora, Daniela Montoya, comunicara a los medios de comunicación que no había recibido la prima de 3.000 dólares que prometió su Federación en 2015 por haber jugado para la Copa Mundial –cuando Colombia llegó a los últimos 16 equipos-- no ha vuelto a ser llamada para la selección nacional. Finalmente, la Federación ha pagado a las integrantes del equipo la suma de 2.000 dólares a cada una, afirma Ortiz.

¿Por qué se quejan ahora?

Al no haberse clasificado Colombia para la Copa Mundial de este año, que se disputa en Francia, Ortiz y Echeverri sienten que no tienen nada que perder. Desean mejorar las condiciones de sus colegas y empoderar a las generaciones más jóvenes de mujeres futbolistas colombianas. Según el sindicato colombiano de futbolistas, Acolfutpro, que asesora a las jugadoras, el hecho de que hablen claro y de forma pública es un “paso enorme.”

La Federación afirma que va a considerar la posibilidad de reinstaurar una compensación diaria para las mujeres cuando estén jugando con la selección nacional, pero que carece de recursos para invertir en la selección nacional femenina durante los periodos en que no hay competiciones de importancia. Por ejemplo, afirma que no pueden permitirse pagar un entrenador permanente para la selección nacional femenina. Según la emisora colombiana de radio Caracol, la Federación paga al entrenador de la selección nacional masculina, Carlos Queiroz, un salario de 3 millones de dólares anuales.

¿La federación tiene obligación de mejorar las condiciones de las jugadoras?

Mientras que el organismo rector del fútbol a nivel mundial, la FIFA, ha tomado medidas para promover que las Federaciones nacionales aumenten el gasto en las selecciones nacionales de fútbol femenino, actualmente no se exige que estas federaciones lleven a cabo un programa permanente para las selecciones femeninas ni que introduzcan condiciones mínimas para las futbolistas. Según las calificaciones de la FIFA, 27 selecciones nacionales femeninas, incluyendo las de Chipre, Egipto, Honduras, Pakistán, Sierra Leona y Qatar, llevan 18 meses sin jugar ni un solo partido.

¿Qué es probable que ocurra ahora en Colombia?

La Federación podría recibir presión por parte del Gobierno respecto a su trato del fútbol femenino. Los hechos han tenido mayor repercusión debido a la denuncia que ha realizado un colectivo periodístico denominado La Liga Contra Silencio, que afirma que dos miembros de la selección nacional Sub-17 han presentado una reclamación ante la Fiscalía alegando abuso sexual por parte del personal de la Federación. La Federación afirma que está considerando muy seriamente estas alegaciones.