Vea lo que sucede en Facebook Twitter YouTube Flickr

FIFPro-Worlds-players-union-mobile-logo

Hace un año, Chris Jackson sorprendió a su familia, a sus amigos y seguidores del fútbol neozelandés: en una entrevista concedida a FIFPro, el antiguo capitán de la selección nacional de Nueva Zelanda reveló que había estado sufriendo problemas de salud mental durante décadas, desde los quince años.

Jackson dio una charla en la presentación de la investigación sobre salud mental realizada por el Médico Jefe de FIFPro, el Dr. Vincent Gouttebarge. Ahora, con la publicación del segundo estudio sobre salud mental realizado por el Dr. Gouttebarge, Jackson habla nuevo, repasando su experiencia en los últimos dieciocho meses.

“Después de la entrevista del año pasado, las cosas se agitaron mucho durante un tiempo, pues muchos antiguos futbolistas, deportistas y la gente en general se puso en contacto conmigo para revelar que tenían o habían tenido los mismos problemas que yo, y me expresaron su agradecimiento por haber sacado el tema a la escena pública.”

“Cada correo electrónico, carta o llamada fue una ayuda titánica, que les agradezco profundamente. Eso aligeró mi carga.”

Jackson ha aprendido dos cosas de la respuesta que recibió: el que fue dos veces Futbolista del Año en Nueva Zelanda comprendió que no era el único jugador que afrontaba problemas de salud mental. La última investigación del Dr. Gouttebarge muestra que el 38% de los futbolistas profesionales en activo y el 35% de los retirados informan de haber sufrido momentos de depresión o de ansiedad en las cuatro semanas anteriores a su participación en el estudio.

“Fue bastante aleccionador saber que tantos futbolistas de primer nivel han sufrido este gran problema oculto. La mayoría todavía tratan de abordarlo en la actualidad, luchando con su vida cotidiana. Saber que había otros en la misma situación me hizo comprender que no estaba haciendo todo esto por mí mismo.”

Otra cosa de la que Jackson se dio cuenta es que hablar públicamente sobre sus problemas le ha ayudado más que permanecer en silencio.

“Mucha gente me ofreció su ayuda personalmente en caso de que la necesitara. Aunque desde entontes hace tiempo que no sé de muchos de ellos, todos fueron muy sinceros y atentos, lo que me hizo saber que tenía apoyo.”

“El Sindicato neozelandés de futbolistas profesionales (NZPFA) se puso en contacto conmigo inmediatamente. Me brindaron todo su apoyo e interés. Eso incluyó llevarme en avión a un partido de los All Whites (la selección de Nueva Zelanda), donde me solicitaron entregar a un par de debutantes sus respectivas camisetas nacionales.”

Chris Jackson portrait 350Jackson (60 veces internacional) continúa diciendo: “Este gesto fue increíblemente sanador para mí, pues de alguna forma reconocía que servía para algo. Me hubiera encantado ver este tipo de gesto con otros antiguos futbolistas, pues tanto los futbolistas en activo como retirados sacarían algo de ello.”

“Desde la sede de FIFPro también se pusieron en contacto conmigo en varias ocasiones. Saber de su sincero interés por mi bienestar fue bastante aleccionador. El hecho de que los directivos de esta gran organización se pusieran en contacto conmigo me hizo sentir valioso.”

“Mis amigos y mi familia me apoyaron mucho y me infundieron valor. Aunque me sentí inmensamente vulnerable al realizar mi confesión, me convencieron de que había hecho lo correcto.”

Efectivamente, Jackson hizo lo correcto: consiguió que todo el mundo en el fútbol de Nueva Zelanda fuera consciente de que los futbolistas profesionales también podrían necesitar ayuda. Jackson era conocido como un líder, un tipo duro; probablemente, el más duro de cualquier equipo, y sin embargo sufría problemas de salud mental.

En consecuencia, el NZPFA y el fútbol de Nueva Zelanda han firmado recientemente un nuevo convenio colectivo de trabajo para la selección nacional, que incluye medidas para examinar la salud mental de todos los jugadores. Es el único CCT del fútbol mundial que incluye esas medidas.

“Estaba tan feliz de ver que el último CCT para la selección nacional incluía ayuda sobre salud mental para los jugadores, además de la oportunidad de recibir asesoramiento para quienes pudieran necesitarla y la deseasen. Eso me hizo sentir que valía la pena haber dado la cara al revelar mi historia.”

Jackson añade que le encantaría ayudar a jugadores en activo o retirados que sufren también problemas de salud mental. “Creo que puedo ayudar, especialmente a los más jóvenes.”

Mientras tanto, Jackson, que vive en Australia, se ha retirado como futbolista profesional, a la edad de 45 años. Continúa trabajando, como parte del personal de limpieza de una universidad local. “Aunque es un entorno saludable al aire libre, lucho por estar bien y acudir al trabajo cada día, comprendiendo que ese es mi mayor problema.”
Jackson probó suerte como entrenador, pero tras una temporada entrenando al Cringila Lions, de Wollongong, abandonó decepcionado ante la falta de interés por la gestión de la liga, como describe: “Solo se preocupan por conseguir dinero y no se preocupan de los jugadores ni de los entrenadores.”

Jackson espera encontrar un trabajo real en el fútbol, aunque sabe también que entrenar a un equipo quizá no sea su fuerte en este momento. “Ha sido un gran reto en muchos aspectos. El entrenamiento es un arte, y creo que lleva muchos años dominarlo; intentar transmitir las destrezas y el conocimiento supone un esfuerzo enorme. He visto que eso ha añadido otro nivel de preocupación y de ansiedad a mi vida, con la carga de expectación que ese trabajo requiere. Todo gira en ganar, ganar y ganar. Sinceramente, yo prefiero jugar.”

Jackson afirma que no ha buscado ayuda profesional para sus problemas de salud mental. “En realidad no sé a quién ver o a dónde acudir, aparte de lo que cuesta este tipo de ayuda profesional. Supongo que por esas razones continúo apartándolo... ” Esto parece ilustrar su naturaleza y el tipo de persona que fue en sus días en activo: un hombre duro, el primero en ofrecer ayuda, pero el último en solicitarla. “Para mí, la cuestión más apremiante es tratar de salir del entorno laboral en que me encuentro.”

“Finalmente, creo que la persona que yo era hace un año ha crecido con esta experiencia, especialmente con la ayuda de las personas y de las partes antes mencionadas. Con ellos y con sus experiencias similares para respaldarme, no me siento tan solo, aunque pueda volver a recaer en un estado mental negativo.”

“El reto continúa, pero el solo hecho de saber que las personas ATIENDEN es una enorme ayuda para mi recuperación.”

 

Lea también:   Nueva investigación vincula lesiones graves en fútbol a enfermedad mental 
Un CCT único en Nueva Zelanda