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El futbolista Sebino Plaku se presenta mañana viernes ante el máximo tribunal deportivo, para tratar de hacer justicia y poner fin a años de intimidación que llevan practicando los clubes de fútbol en Polonia.

El que fuera compañero de equipo del hijo del antiguo ariete inglés Mark Hateley, ha afirmado que le ordenaron entrenar por la mañana, por la tarde y por la noche durante seis días a la semana cuando se negó a reducir su salario a menos de la mitad de lo que se estipulaba en su contrato.

Parte del tiempo entrenaba en solitario, con una cámara fijada a él para demostrar que no estaba inactivo durante su larga jornada de 14 horas. También se le ordenó realizar tareas humillantes, como repartir periódicos del club en un centro comercial, entrenar con un equipamiento antiguo y supervisar el entrenamiento de niños de siete años. Apenas unos meses antes, marcó el gol de la victoria para el club, el Silesia Breslavia, en un partido de la Liga Europea de la UEFA, contra el Club Brugge.

Ordenar a los jugadores el entrenamiento en solitario es algo tan común en el fútbol polaco, que tiene su propio término acuñado: pertenecer al “Club Coco.” El término se tomó del nombre del jugador Daniel “Kokos” Kokosinski, quien recibió el mismo trato intimidatorio en el Polonia Varsovia, en el año 2009. Kokos significa coco en polaco.

“Hicieron todo lo posible por destrozarme mentalmente,” ha afirmado Plaku, de 30 años. “Y casi lo consiguen. En dos ocasiones pensé en dejar el fútbol. Una vez fue cuando mi mujer, que estaba embarazada, me preguntó: Sebo, ¿por qué haces esto? Le dije que lo hacía por ella y por el bebé que estábamos esperando.”

Plaku afirmó que el club le comunicó en 2014 que tenía que reducir su sueldo a 5.000 euros (de los 14.000 euros mensuales que cobraba), porque el club estaba atravesando dificultades financieras. Soportó jornadas de 14 horas durante más de cinco meses. El club rechazó su oferta de recortarle el sueldo en un 25 por ciento o de ser cedido en préstamo a otro equipo.

Los compañeros de equipo, incluyendo a Tom Hateley (su padre jugó para Inglaterra en los años ochenta), los gemelos portugueses Flavio y Marco Paixao, y el brasileño Dudu Paraiba le ofrecieron su apoyo.

“Eran buenos amigos y me aconsejaron mantenerme firme, pero en realidad no podían hacer nada,” ha afirmado el albanés Plaku. “Yo era la oveja negra, y temían demostrarme apoyo públicamente.”

Incluso cuando le dieron unos días libres en Navidad, recibió instrucciones de llevar un localizador GPS para demostrar que entrenaba todos los días, y le ordenaron no engordar un solo kilo, ha afirmado. “No querían que descansara”.

Finalmente, tras rescindir multas por la suma total de 40.000 euros, impuestas por haber llegado unos minutos tarde al entrenamiento y por asistir a un juzgado de lo social, la Federación polaca de fútbol rescindió su contrato, aunque sin atribuir ninguna culpa al club. En consecuencia, no recibió ninguna indemnización. El club alegó que el jugador ya no alcanzaba el nivel necesario para continuar en el primer equipo.

Mañana, recurrirá la decisión de la Federación ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo, con sede en Lausanne (Suiza). Si gana el caso, podría solicitar indemnización. El club se ahorró 200.000 euros con el incumplimiento de su contrato.

 

La jornada de 14 horas de Sebino Plaku:

06:45: Sale de su casa.
07:15: Llega al club para que el guarda de seguridad le deje pasar durante la noche (único miembro del personal presente en ese momento). “Si llegaba 1 minuto tarde, me imponían una multa de 5.000 euros,” ha afirmado Plaku.
08:00: Bajo la observación del entrenador, corre al menos 10 kilómetros por el parque antes de volver al campo de entrenamiento para seguir trabajando.
10:00: Se ducha, intercambia unas breves palabras con los compañeros de equipo que están llegando en ese momento; se apresura para llegar a casa, comer y evitar otra multa.
13:15: Llega al gimnasio para someterse a una segunda sesión de entrenamiento.
14:00: Comienza la sesión de gimnasio con otro entrenador. Se le graba para garantizar que cumple el programa.
16:00: Finaliza la sesión en el gimnasio. Se ducha o come la comida que él mismo ha llevado, en el vestuario (no hay tiempo para ambas cosas).
17:45 Llega a una tercera sesión de entrenamiento, tras un trayecto de 45 minutos conduciendo.
18:30 Entrena con el segundo equipo.
20:00 Agotado, finaliza el entrenamiento por ese día; se ducha.
21:30 Llega a casa.

 

 

Plaku training schedule 640