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Nueve de los 11 futbolistas del último Once Mundial de FIFA FIFPro 2013 participaron activamente en la Copa Mundial 2014 celebrada en Brasil. Antes de ese evento, esos 9 futbolistas habían jugado como media 51 partidos oficiales durante la temporada 2013-14, con una participación media por partido de 82 minutos. Una vez transcurridas de 4 a 6 semanas adicionales de entrenamiento y competición para la Copa Mundial y tras unas pocas semanas de descanso para recuperarse, estas 9 de las principales estrellas mundiales, así como los demás 727 jugadores de la Copa Mundial, se unieron al resto de sus equipos para preparar la temporada siguiente. En todos los continentes, la mayoría de las competiciones nacionales ha comenzado ya.

Copa Mundial e inicio de la temporada 2014/2015

La tabla que se incluye a continuación proporciona una visión general del número de futbolistas que juegan en determinado continente y que participaron en la Copa Mundial y al inicio de sus competiciones nacionales. Algunas competiciones de Sudamérica y Centroamérica comenzaron a finales de julio, mientras que los jugadores de la Copa Mundial de la Major League Soccer (unos 17 futbolistas) no se beneficiaron de ningún descanso durante la competición oficial. En Europa (continente donde juega la mayoría de los futbolistas de la Copa Mundial) muchas competiciones (Bélgica, Croacia, Bosnia y Herzegovina, Francia, Países Bajos, Rusia y Suiza) comenzaron antes de mediados de agosto, involucrando a unos 110 jugadores de la Copa Mundial.

  Durante Copa Mundial Fechas más tempranas Últimas fechas
Africa 9 20-7 16-8
América 100 En curso 17-8
Asia 43 5-7 10-10
Europa 513 18-7 30-8

 

Respecto a lo mencionado anteriormente, se plantea la cuestión de si las competiciones consecutivas a nivel nacional e internacional están adecuadamente programadas y equilibradas para proporcionar a los futbolistas profesionales una recuperación suficiente y proteger el mantenimiento de su salud. Si bien los estudios científicos han explorado el efecto de jugar numerosos partidos en un breve espacio de tiempo (concentración de partidos), todavía no se ha realizado investigación suficiente acerca del efecto de un periodo largo o breve de recuperación entre temporadas (desentrenamiento) sobre los rendimientos y la salud sostenible.

(Sobre)carga y recuperación

Para un programa de entrenamiento/competición en cualquier disciplina deportiva, debería mantenerse un equilibrio óptimo entre la carga física y la recuperación de los atletas, con tal de mejorar el rendimiento y evitar problemas de salud. El principio de entrenamiento descansa en la secuencia consecutiva de (sobre)carga, recuperación y adaptación, secuencia que es vital para el rendimiento óptimo de los atletas. Dado que el cuerpo humano puede adaptarse a cargas que superen las exigencias habituales, la sobrecarga puede alcanzarse incrementando de forma gradual y progresiva la carga de entrenamiento (volumen e intensidad). Como ilustra el gráfico que se muestra a continuación, la fatiga se produce durante y después de cualquier estímulo que implique una (sobre)carga, y se necesita un periodo de descanso para recuperarse adecuadamente de la carga anterior (compensación). Después, tras una recuperación suficiente (consistente en recuperar el estado satisfactorio), se produce la adaptación (sobrecompensación), que es un parámetro clave para mejorar el rendimiento. A medida que el cuerpo humano se adapta, la sobrecarga debe continuar en el tiempo, o de lo contrario el efecto se estabiliza y no continúa produciéndose una mejora. Por supuesto, este principio general de sobrecarga difiere ligeramente de un tipo de carga física a otro (aeróbico, anaeróbico).

VG periodisation

Periodización y desentrenamiento

La periodización hace referencia al patrón cíclico que alterna la secuencia de (sobre)carga, recuperación y adaptación para mejorar el rendimiento del atleta. El desentrenamiento se refiere a la falta parcial o completa de adaptaciones al entrenamiento ((sobre)carga-recuperación-adaptación) como consecuencia de dejar de entrenar o de introducir una disminución importante en la carga de entrenamiento.

Para evitar problemas relacionados con la salud y mejorar tanto el rendimiento individual como del equipo, el reto de todo entrenador de fútbol es hallar un equilibrio óptimo entre (sobre)cargas de trabajo y recuperación (Coutts, 2008). Este equilibrio debería hallarse a corto plazo, por ejemplo desde una sesión de entrenamiento a la siguiente, o de una semana a otra, pero también a más largo plazo, como desde la primera mitad de la temporada a la segunda mitad de la misma, o desde una temporada a la otra (Coutts, 2008). Por supuesto, los entrenadores han de tener en cuenta el calendario de competición (internacional y nacional) para equilibrar de forma óptima la carga de trabajo y la recuperación (periodización en ciclos macro, meso y micro), lo que no es siempre sencillo de conseguir (Coutts, 2008). Muchos clubes profesionales juegan una competición continental en combinación con las competiciones nacionales (liga, copas...), lo que conduce a que los futbolistas jueguen numerosos partidos oficiales a lo largo de una extensa temporada. Para los jugadores de élite, las competiciones de equipos a nivel continental o internacional (clasificación, torneo) deben jugarse durante o después de la temporada, como ha ocurrido recientemente con la Copa Mundial celebrada en Brasil. Por lo que respecta al equilibrio entre (sobre)cargas y recuperación, y por lo tanto a la salud y seguridad de los futbolistas profesionales, se mantiene la cuestión de cuántos días son necesarios entre partidos con el fin de permitir una recuperación óptima. Además, ¿cuántas semanas libres después de una temporada –desentrenamiento– debería darse a los jugadores para permitir la recuperación máxima desde la temporada anterior y prepararlos óptimamente para la siguiente?

VG calendar

Recuperación entre partidos

Se realizaron diversos estudios sobre la influencia de la concentración de partidos (demasiados partidos y recuperación insuficiente) en la incidencia de lesiones musculoesqueléticas (médula, músculos, articulaciones...). En concreto, estudios realizados por un reconocido grupo investigador de Suecia (Ekstrand, Hagglund y Walden) han examinado la influencia de jugar numerosos partidos (y de una breve recuperación) debido a la competición continental (p. ej., Liga de Campeones) y al calendario nacional, sobre la incidencia de lesiones. En 2004, Ekstrand y sus colegas evaluaron la correlación entre la exposición de los futbolistas de los principales clubes europeos al número de partidos jugados durante la temporada antes de la Copa Mundial 2002, y las lesiones y los rendimientos de estos futbolistas durante dicha competición. Los jugadores de la Copa Mundial no mostraron mayor riesgo de lesiones durante esa temporada, en comparación con los que no participaron, pero el 32% rindió por debajo de su nivel habitual (Ekstrand, 2004). En una publicación reciente del mismo grupo investigador, se presentó la influencia de la concentración de partidos sobre la incidencia de lesiones y el rendimiento del equipo (Bengtsson, 2013). La exposición continuada al juego de partidos y la incidencia (tiempo inactivo) de lesiones de 27 equipos quedaron registrados durante 11 temporadas, distribuyéndose en conjuntos de partidos que se emplearon para realizar la comparación posterior, según los días de recuperación antes de cada partido (≤3 frente a >3 días; ≤4 frente a ≥6 días). Los autores concluyeron que un breve periodo de recuperación entre partidos (igual o inferior a 3 días) guardaba relación con mayor número de partidos perdidos (Bengtsson, 2013). Los índices totales de lesión y de lesiones musculares se incrementaron en los partidos de liga, cuando hubo un periodo de recuperación igual o inferior a 4 días, en comparación con una recuperación igual a superior a 6 días, específicamente para las lesiones de cuádriceps y del tendón de la corva (Bengtsson, 2013). Según su estudio, los autores concluyeron que la concentración de partidos guardaba relación con una mayor incidencia de lesiones musculares, pero no tenía ninguna influencia, o muy limitada, sobre el rendimiento del equipo (Bengtsson, 2013). Las conclusiones anteriores concuerdan con las de Dupont y sus colegas (2010).

En su estudio, realizado sobre 2 temporadas consecutivas, los autores analizaron los efectos de 2 partidos por semana sobre el rendimiento físico y la incidencia de lesiones en jugadores masculinos del fútbol de élite (Dupont, 2010). Pareció que el tiempo de recuperación entre 2 partidos (72 a 96 horas) fue suficiente para mantener el nivel de rendimiento físico (distancia total cubierta, distancia de intensidad elevada, distancia de sprint, número de sprints) pero no fue suficiente para mantener un índice bajo de lesiones: los futbolistas que jugaron 2 partidos a la semana tuvieron un riesgo mucho mayor de sufrir lesiones que los que jugaron 1 partido a la semana (Dupont, 2010).

 

Desentrenamiento entre temporadas

La periodización en el entrenamiento de los atletas debe involucrar un periodo de desentrenamiento (cese parcial o completo del entrenamiento) después del evento principal de la temporada, para permitir la recuperación suficiente antes del inicio de la siguiente temporada (Bompa, 1999; Issurin, 2008). Los estudios científicos que exploran la duración óptima del desentrenamiento entre dos temporadas futbolísticas son escasos. Desde un punto de vista bastante práctico, que es más o menos aceptado en el fútbol profesional, la duración del periodo de desentrenamiento entre 2 temporadas suele ser de 4 a 6 semanas. Los efectos de tal periodo posterior a la temporada, así como si tal periodo de desentrenamiento es óptimo para preparar la siguiente temporada, son difíciles de establecer, especialmente de un jugador a otro. Mientras que unos pocos días de descanso o de entrenamiento reducido no disminuyen e incluso podrían mejorar el rendimiento, la reducción del entrenamiento o la inactividad completa durante algunas semanas podría inducir algunos cambios importantes (físicos, fisiológicos, neurológicos, metabólicos, psicológicos...). Por ejemplo, la resistencia disminuye entre un 4 y un 25% tras un periodo de desentrenamiento de 3-4 semanas o superior (Bosquet, 2012).

En consecuencia, el periodo de desentrenamiento ofrecido a los jugadores entre 2 temporadas debería ser óptimo: ni demasiado largo, para evitar perder demasiadas capacidades clave, ni demasiado corto, para permitir una recuperación suficiente desde la temporada anterior. Como en la mayoría de los deportes de equipo, el rendimiento en el fútbol profesional descansa sobre aptitudes técnicas, tácticas, físicas y psicológicas. Las aptitudes técnicas y tácticas no se han mostrado especialmente sensibles a la duración del desentrenamiento, mientras que las necesidades físicas y psicológicas para una recuperación óptima entre 2 temporadas debería tenerse especialmente en cuenta, y más concretamente la resistencia (cardiorrespiratoria y muscular), la fortaleza, la potencia, la velocidad y la flexibilidad.

Dado que muchas competiciones y por tanto los periodos de preparación han comenzado poco después de la Copa Mundial 2014, continúa planteándose la cuestión de si los 9 jugadores del Once Mundial de FIFA FIFPro 2013 que participaron en Brasil (así como muchos otros futbolistas) han tenido tiempo suficiente para la recuperación. Quizá sea así a corto plazo, pero ¿y a largo plazo??

Puntos clave

  • El principio de entrenamiento se basa en la secuencia consecutiva de (sobre)carga, recuperación y adaptación, secuencia vital para el rendimiento óptimo de los atletas.
  • En la temporada futbolística, el reto de todo entrenador de fútbol es hallar un equilibrio óptimo entre (sobre)carga y recuperación (periodización), siendo la recuperación un elemento esencial para evitar lesiones y mejorar el rendimiento.
  • Tras la temporada futbolística, debería darse a los jugadores un periodo óptimo de desentrenamiento (entrenamiento parcial o cese total del mismo) que les permita recuperarse antes del comienzo de la nueva temporada.
  • Los índices totales de lesión y de lesión muscular se incrementaron en los partidos de liga con un periodo de recuperación igual o inferior a 4 días, en comparación a la recuperación igual a superior a 6 días, específicamente para las lesiones de cuádriceps y del tendón de la corva.
  • Principalmente, deberían tenerse en cuenta las necesidades físicas y psicológicas para una recuperación óptima entre 2 temporadas, especialmente en cuanto a la resistencia, la fortaleza, la potencia, la velocidad y la flexibilidad.