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Marius Postolache es un centrocampista de 29 años; entre otros clubes ha jugado para el Rapid de Bucarest, y ha hablado públicamente sobre el arreglo de partidos. Ahora, no puede encontrar club, por haber confirmado que en el suyo se amañaban partidos.

 

Alex Pelici (entrenador del Sibiu) y Marius Postolache mantenían una relación cordial en aquellos días. Postolache llegó al Sibiu en el invierno de 2012, a tiempo para el campo de entrenamiento en Antalya, y fue allí donde comenzaron los problemas. Marius afirma: "El propietario del club, un hombre de negocios llamado Ioan Hambasan, dijo a algunos de los jugadores que tenían que amañar el resultado de los partidos, porque era el único modo de pagar sus sueldos y el campamento de entrenamiento en Turquía. De lo contrario, tendrían que volver a Rumanía". Los jugadores estuvieron de acuerdo. Marius y algún otro jugador se enteraron de esto después, cuando salieron al campo durante la segunda mitad del partido contra el Cracovia Krakow. Tras unos minutos, Marius abandonó el campo sin haber recibido permiso para ello. Fue una forma de protesta. El partido Sibiu - Cracovia finalizó 0-3.

 

Unos meses después, las cosas empeoraron para el jugador. Marius tenía que entrenar con el segundo equipo, y tuvo que solicitar su dinero. Marius no participó en el arreglo de partidos; se lo propusieron, pero se negó. Confirmó públicamente lo que ocurrió. Ahora, tras su experiencia en el Vointa Sibiu, se encuentra sin contrato y lleva los últimos nueve meses desempleado.

 

El Vointa Sibiu estuvo en primera división en la temporada 2011 - 2012. Descendió al final de la temporada - su primera en la Liga I - y se declaró en bancarrota a los pocos meses. La federación de Rumanía inició una investigación después de la declaración de Marius y de estos acontecimientos. Llamaron a algunos de los jugadores a Bucarest, al entrenador y al propietario. El único que no fue convocado a Bucarest fue Marius. La Federación cerró la investigación unas semanas después, afirmando que no se habían encontrado nuevas pruebas.

 

Curioso detalle: otro antiguo jugador del Sibiu, Doru Buican, afirmó a la prensa que había escuchado que el partido contra el Cracovia estaba amañado, y que tenía que finalizar 3-0 a favor del equipo polaco. Al día siguiente fue llamado por sus antiguos compañeros, y ha retirado su declaración.

 

Marius dice que no se arrepiente de haber confirmado el arreglo. Dice que tiene la conciencia tranquila, a diferencia de sus compañeros.

 

Ahora, Marius ya no puede jugar al fútbol en su propio país, y se ve obligado a salir al extranjero. Podría tener que hacer otros planes para su carrera.