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Los futbolistas de Asia que se sienten amenazados necesitan mayor protección, formación y un entorno de confianza antes de poder dar la voz de alarma contra el arreglo de partidos, ha manifestado el presidente de FIFPro Asia, Brendan Schwab, a la agencia de noticias Reuters.

 

Con el mundo del fútbol recuperándose todavía de las revelaciones que la policía europea realizó este mes acerca de una banda organizada con sede en Singapur, que dirigió el arreglo de partidos al menos en 380 partidos de fútbol disputados en Europa, las partes interesadas se reunieron en Kuala Lumpur el pasado miércoles para celebrar una conferencia de dos días de duración sobre el tema.

 

Celebrada conjuntamente por Interpol y por la Confederación Asiática de Futbol, cuyo director, Zhang Jilong, describió el arreglo de partidos como un cáncer que ha contagiado a cada continente, la conferencia estaba destinada a mejorar el conocimiento y la comprensión del problema, y a identificar las buenas prácticas para atajarlo.

 

Brendan Schwab, presidente de FIFPro Asia y ponente en la conferencia, manifestó a Reuters que los futbolistas eran títeres en manos de las bandas de la delincuencia organizada, y que necesitaban protección.

 

‘Todavía tenemos por delante un camino muy largo para abordar los temores que los jugadores tienen en Asia,’ afirmó Schwab en una entrevista concedida por teléfono. ‘A menos que los futbolistas comprendan plenamente sus derechos y obligaciones, no van a estar en posición de informar de comportamientos sospechosos, o de propuestas para participar en el arreglo de partidos.'

 

‘En Asia tenemos futbolistas que temen incluso constituir un sindicato de jugadores o informar de incumplimientos de contratos, y ese nivel de temor debe ser afrontado.’

 

Mientras que las revelaciones de la investigación policial europea daban la vuelta al mundo, el rincón menos sorprendido era Asia, donde el arreglo de partidos ha sido identificado hace tiempo como un problema, con casos recientes en Corea del Sur, Malasia y China.

 

Schwab, australiano que fue elegido para el Comité Ejecutivo de FIFPro en 2008, afirmó que los delincuentes sin escrúpulos que supuestamente han orquestado el arreglo de partidos afrontaron gran preocupación por posibles confesiones de jugadores. ‘Estamos hablando de delincuencia organizada, que tomará las medidas que sean necesarias para llevar a cabo sus planes.'

 

‘Los futbolistas, si van a informar de algún caso, no necesitan solo a alguien en quien confiar para informarle de ello: necesitan también protección, y deben estar rodeados de medidas de seguridad. Como puede imaginar, estas operaciones emplean todos los recursos a su alcance y son muy sofisticadas, pues el deporte debe tratarse muy seriamente.’

 

Schwab manifestó su optimismo tras los debates mantenidos el día de apertura de la conferencia en Malasia, y que en su opinión los organismos supervisores y rectores del deporte comprendían los problemas de los jugadores, reconociendo que castigar a los futbolistas no era la solución.

 

‘Hubo gran concienciación de que los jugadores tienen verdaderos problemas para conseguir que se respeten sus derechos y se cumplan sus contratos, y eso, junto a la deficiente formación y a las escasas medidas de seguridad, les hace mucho más vulnerables a la corrupción de lo que ellos quisieran’, afirmó.

 

‘Estas declaraciones fueron solo una conferencia, pero son ciertamente alentadoras, y existe un enfoque mucho más sofisticado que se está debatiendo aquí, frente a la simple tolerancia cero y a la actitud de imponer sanciones a los futbolistas.’

 

Schwab y su organización han criticado duramente a la Federación Indonesia de Fútbol, que ha estado envuelta en la lucha de poder con una facción rival.

 

Un futbolista paraguayo que había estado meses sin cobrar murió endeudado en un hospital de Java el pasado mes de diciembre, tras contraer una infección vírica y ser prácticamente abandonado por su club, según afirmó su esposa.

 

Otros casos de futbolistas que no reciben su salario han salido a la luz en este país del sudeste asiático, y Schwab manifestó que tales ejemplos 'sin duda' eran aprovechados por los organizadores del arreglo de partidos para buscar jugadores con los que amañar resultados.

 

El abogado laboralista afirmó que aplicar el plan de cuatro puntos empleado en el deporte australiano era fundamental para prevenir que estos problemas surgieran en el resto de Asia.

 

‘Si no respetas los derechos de tus jugadores, no estás haciendo todo lo que puedes para eliminar los riesgos del arreglo de partidos,’ advirtió.

 

‘Una Federación de Fútbol no puede decir seriamente que le preocupa el arreglo de partidos si no tiene un contrato estándar para los jugadores, ni un sistema nacional de resolución de disputas, ni sanciones deportivas para garantizar que los jugadores reciban su salario a tiempo, ni los necesarios programas educativos en práctica.'

 

‘Toda Federación de Fútbol que no aplique esos cuatro puntos, sencillamente no está haciendo lo posible para reducir el riesgo del arreglo de partidos.’