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El club de fútbol de mayor éxito en Chipre ejerce presión psicológica sobre algunos de sus jugadores para que rescindan sus contratos.

El Apoel Nicosia, que juega hoy (3 de noviembre) en la UEFA Europa League contra el equipo suizo Young Boys, ha apartado a tres futbolistas de los entrenamientos con el resto del equipo durante esta temporada, tras decidir que ya no desea su presencia en el club.

Una encuesta de FIFPro realizada sobre 14.000 futbolistas, que se dará a conocer a finales de este mes, muestra que una cantidad alarmante de jugadores son objeto del mismo aislamiento.

Los futbolistas extranjeros tienen mayor probabilidad de recibir ese trato.

Semir Stilic (Bosnia) y Valdomiro “Estrela” Lameira (Portugal) han abandonado el Apoel recientemente, pero otro jugador, Mateusz Piatkowski (Polonia) continúa recibiendo un trato degradante.

Piatkowski, en la imagen superior a la izquierda, jugó más de 20 partidos la pasada temporada, incluyendo cuatro partidos para la Europa League.

Esta temporada, ha tenido que soportar sesiones de entrenamiento de 45 minutos en solitario. Por lo general, emplea una bicicleta estática en un gimnasio vacío, o corre dando vueltas por el campo, en solitario.

Cuando entrena sobre el campo, en ocasiones el personal deja los aspersores abiertos, que le rocían agua.

Piatkowski “se siente como un desecho,” afirma su abogado, Marcin Kwiecien.

Se le ha impedido que aparque su coche junto al estadio, y tiene que solicitar elementos básicos, como una toalla o un equipo deportivo.

En los partidos, no se le permite sentarse en las gradas destinadas a sus compañeros de equipo, sino que tiene que sentarse entre el público. Algunos aficionados le increpan “turista, turista”.

Piatkowski, que ha jugado como futbolista profesional en Polonia desde que tenía 18 años, fichó con el Apoel el año pasado, en un contrato de dos años. piatkowski 250

No deseaba incorporarse a un equipo más pequeño de Chipre el último día del periodo de transferencias, pues deseaba una nueva oportunidad para jugar en el primer equipo del Apoel.

El Apoel obtuvo más de 3,5 millones de euros al calificarse la temporada pasada para la Liga de Campeones de la UEFA, antes de caer en la Liga Europea.

FIFPro, que ha encuestado a futbolistas de 54 países, observa cada vez más casos de futbolistas aislados por disputas contractuales.

En julio, el Tribunal de Arbitraje Deportivo falló que el club polaco Silesia Breslavia sometió al futbolista albanés Sebino Plaku a un “trato despreciable” cuando se negó a aceptar un recorte de salario.

Plaku tenía que cambiarse en un vestuario infantil, repartir periódicos del club en un centro comercial y llevar un dispositivo de seguimiento durante sus vacaciones de Navidad, para dejar registro de sus sesiones de entrenamiento.

La encuesta de FIFPro preguntó a 14.000 futbolistas sobre otras cuestiones, incluyendo el pago, condiciones médicas, arreglo de partidos y transferencias.

Imagen superior derecha: Mateusz Piatkowski con el equipamiento del Jagiellonia Bialystok, su anterior club en Polonia.