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Cómo escapar de una pesadilla: de firmar un contrato a quedar rehén de un hotel

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  • En el verano de 2019, un jugador firmó un contrato con el club tunecino CS Sfaxien

  • El club abusó de él de varias maneras: incumplimiento de pago, retención del pasaporte y acoso, entre otras

  • Aunque el jugador ganó sus causas judiciales, todavía no ha cobrado su dinero

Nota: no hemos incluido el nombre del jugador para proteger su privacidad.

¿Por qué esta historia?

El incumplimiento de pago es la mala práctica más común en el fútbol profesional. Según el informe global sobre el empleo 2016 de FIFPRO, el 41 % de los jugadores notificaron un incumplimiento de pago durante un periodo de dos años.

El caso que vamos a contar aquí es extraordinario porque el jugador experimentó varios incumplimientos después de fichar por un club tunecino en el verano de 2019: el club no le pagó durante meses, no recibió una copia escrita de su contrato, fue excluido del equipo, su pasaporte fue retenido por el club durante cuatro meses y no pudo abandonar su hotel porque el club no había pagado la cuenta.

Y eso no es todo. El futbolista ganó el caso en la Cámara de Resolución de Disputas de la FIFA y el recurso ante el Tribunal Arbitral del Deporte, pero el club sigue retrasando el pago del dinero adeudado. La FIFA emitió una prohibición de registro de jugadores que entró en vigor el 1 de julio de 2022, aunque el club todavía estaría autorizado a participar en competiciones internacionales la próxima temporada. Dada la fecha del fallo final del TAS, una posible prohibición de la CAF solo podría ser aplicable para la temporada 2023/24 (si el jugador aún no ha recibido su dinero el 1 de julio de 2023)

El futbolista, que solo estaba haciendo su trabajo, ha tenido que enfrentarse a varias injusticias en los diferentes niveles del proceso hasta ahora. Dado que las sanciones económicas y deportivas para los clubes no parecen motivar a sus directores a cumplir con sus obligaciones, quizá los órganos directivos deberían plantearse imponer sanciones para los responsables del club por causa de violación moral y ética como, por ejemplo, la retención del pasaporte.

¿Qué sucedió con el futbolista?

Firmó un contrato de tres años con el CS Sfaxien en septiembre de 2019. Su situación cambió después de dos meses, cuando el club contrató a un nuevo entrenador. Se le dejaba de lado durante el entrenamiento y empezó a experimentar impagos de su salario. Desde noviembre de 2019 hasta junio de 2020, el club solo pagó, a intervalos irregulares, un total de tres salarios.

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En febrero, el club pidió el pasaporte al jugador para tramitar su permiso de trabajo. Sin embargo, el jugador se quedó sin su pasaporte durante meses y no obtuvo ningún permiso de trabajo.

“Cuando me empecé a dar cuenta de que las cosas no iban bien, me dije que era normal estar preocupado. Forma parte de la vida, del fútbol. Hay obstáculos, pero no pasa nada. Para que la situación mejorara debía seguir adelante, pero a veces tenía lágrimas en los ojos”, comentó el futbolista a FIFPRO.

En la primavera de 2020, el jugador contactó con FIFPRO para que intercediera por él. Primero le ayudó a obtener una copia de su contrato. Luego, lo asesoró para enviar un aviso de incumplimiento a Sfaxien, por el cual solicitaba recibir su permiso de residencia, pasaporte y todos los pagos pendientes en un plazo de 15 días.  

Dos días después de ese aviso, el club le dijo que entrenara solo, separado del trabajo de campo de sus compañeros. Las sesiones se limitaban a correr alrededor del campo y al entrenamiento con pesas.

“Que no me llamaran para entrenar en el campo y que no estuviera lesionado fue el punto de no retorno”, señaló.

El club utilizaba una práctica común: poner al jugador en una situación difícil, esperando que aceptara poner fin a su contrato dadas las malas condiciones y abandonara el club, limitando las consecuencias económicas para la institución. Pero el futbolista perseveró y luchó por sus derechos.

Recuperó su pasaporte después de una demanda formal presentada por la fiscalía local, que intervino en el caso. Aun así, el club no procedió a abonar la deuda en el plazo estipulado, forzando al jugador a rescindir finalmente el contrato el 3 de julio de 2020, para lo cual estaba legalmente autorizado.

“Que no me llamaran para entrenar en el campo y que no estuviera lesionado fue el punto de no retorno.”

El club llamó de inmediato al hotel donde se alojaba el futbolista alegando falsamente que él pagaría la cuenta del hotel con fondos que había recibido del club. El jugador pasó a ser prisionero del hotel porque el personal se negó a permitirle salir antes de abonar la cuenta.

El jugador urdió un plan de huida con unos amigos. Estos se registraron en el mismo hotel con dos maletas vacías donde el jugador introduciría sus pertenencias, porque el personal sabía el aspecto que tenía su equipaje.

El jugador bajó sus propias maletas envueltas en sábanas a la habitación donde sus amigos se habían alojado. Metieron sus en las valijas de recambio y salieron del hotel con ellas.

A la mañana siguiente, el 4 de julio, el jugador intentó salir del hotel pero el personal intervino. Se vio obligado a esquivar a la seguridad y salir corriendo, metiéndose en el primer taxi disponible para poder huir.

Estado actual del jugador

La Cámara de Resolución de Disputas (CRD) de la FIFA determinó que el jugador tenía una causa legítima para finalizar el contrato de forma unilateral y que tenía derecho a numerosos pagos pendientes por parte del club. El Tribunal Arbitral del Deporte, a raíz de un recurso por parte del club, ratificó la decisión de la CRD de la FIFA en su totalidad en un fallo con fecha de enero de 2022.

No obstante, el jugador sigue esperando el pago.

Lamentablemente, su aventura en Túnez ha acarreado enormes consecuencias para su carrera. Durante estos procesos judiciales, los clubes se mostraron reacios a ficharlo porque una posible resolución jurídica en su contra podría suponer un riesgo económico para el nuevo club.

Esto significa que no ha podido disfrutar de un entrenamiento y una competición de alto nivel desde entonces.